Reforma integral Madrid Moncloa Aravaca

Reforma integral en Moncloa-Aravaca, Madrid

Tiempo

6 meses

Superficie

90 m2

CO2 Compensado

4045 Kg CO2e

Descripción

El proyecto para Irene y Iago, situado en la zona de Moncloa-Aravaca, en Madrid, nace con la intención de dar forma a su nueva vivienda, pensada no solo para el presente, sino también para acompañar el crecimiento de su futura familia.

La reforma se plantea desde un enfoque clásico contemporáneo, donde la elegancia convive con una organización espacial más abierta, luminosa y fluida. El objetivo principal es reinterpretar la vivienda, transformando su condición rígida y compartimentada en un hogar definido por la luz y la continuidad espacial.

El estado inicial presentaba un gran reto: la presencia de tres líneas de muros de carga generaba una distribución compartimentada, con escasa entrada de luz natural y una clara sensación de falta de amplitud. La circulación era rígida y los espacios quedaban aislados entre sí, desaprovechando la luz de fachada.

La estrategia fue clara: abrir, conectar y reorganizar el espacio respetando la estructura existente. La línea de muros de carga se aprovecha como elemento ordenador del programa, permitiendo diferenciar la zona de día y la zona de noche. La vivienda comienza así a recorrerse de manera más natural, con una transición continua entre estancias y una organización más lógica y funcional.

La cocina, integrada en el salón-comedor, se convierte en el núcleo de la vivienda: un espacio continuo y abierto pensado para compartir. La isla central organiza el uso diario y, con su encimera texturizada, aporta identidad al conjunto, reforzando su relación con la zona de estar.

En la zona de noche, el dormitorio principal se concibe como un espacio amplio y articulado, con un vestidor protagonista que estructura su organización. El acceso al baño en suite se resuelve de manera integrada, incorporando la zona de lavabo dentro del propio vestidor. La combinación de madera y detalles en oro cepillado aporta una atmósfera cálida y elegante, en equilibrio con el conjunto.

La redistribución no solo busca amplitud visual, sino también funcionalidad. Se optimizan los espacios mediante soluciones de almacenamiento integradas, adaptadas tanto a las zonas comunes como a las privadas, manteniendo una estética limpia y coherente.

La apertura de la zona de día permite que la luz natural de fachada se expanda por toda el área común, intensificando la sensación de amplitud. Las zonas con menor entrada de luz se destinan estratégicamente al descanso, optimizando así la organización y el confort de la vivienda. La luz, tanto natural como artificial, se convierte en un elemento clave, acompañando la arquitectura y reforzando la percepción espacial.

El resultado es una vivienda que transforma sus condicionantes en oportunidades, pasando de un espacio compartimentado y oscuro a un hogar luminoso, equilibrado y fluido. Iago e Irene cuentan ahora con un entorno pensado para disfrutar y compartir, donde las estancias se articulan de forma natural, favoreciendo una forma de habitar fluida. Así, la estructura existente deja de ser un condicionante para convertirse en parte de la solución, consolidando un hogar funcional y con identidad propia.

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