Reforma integral Madrid Ibiza 24

Reforma integral en Ibiza, Madrid

Tiempo

6 meses

Superficie

106 m2

CO2 Compensado

11.406 Kg CO2e

Descripción

Andrea y Armando afrontaban una nueva etapa personal con la ilusión de convertir esta vivienda situada en el barrio de Ibiza, en Madrid, en un hogar preparado para acompañar su día a día y adaptarse también a las necesidades de su futura familia. El objetivo principal de la reforma pasaba por transformar por completo la forma en que se vivía el espacio, potenciando la convivencia, la amplitud y la conexión entre estancias, sin renunciar a una atmósfera cálida y serena inspirada en un lenguaje clásico contemporáneo.

La vivienda original presentaba una distribución muy compartimentada, formada por espacios cerrados y desconectados entre sí, con una entrada limitada de luz natural y sin una diferenciación clara entre las zonas de día y de noche. La cocina, pequeña y aislada, quedaba separada de las áreas principales, mientras que el largo pasillo se percibía únicamente como un espacio de tránsito oscuro y poco integrado en el conjunto de la casa.

La intervención reorganiza completamente la vivienda para situar la zona de día en el área con mayor entrada de luz natural. Salón, comedor y cocina pasan a formar un único espacio abierto y continuo, pensado para favorecer una forma de habitar más compartida y flexible. La cocina se articula alrededor de una gran isla central que incorpora una mesa vinculada a su uso como comedor, convirtiéndose en el verdadero núcleo de la vida cotidiana. La relación entre las distintas estancias se vuelve mucho más fluida, mientras que la zona de noche queda diferenciada y protegida, aportando mayor privacidad y orden al conjunto.

Uno de los aspectos más singulares del proyecto es la manera en que el antiguo pasillo se transforma en un elemento con identidad propia. Lejos de ocultarlo, el diseño potencia su recorrido mediante esquinas curvas simétricas, iluminación indirecta y una composición mucho más orgánica que suaviza la transición entre espacios. El armario de entrada, resuelto también en curva, acompaña esta idea y se integra visualmente en la pared, reduciendo la sensación de corredor estrecho y aportando además una solución funcional que incorpora almacenaje para abrigos y una discreta zona de lavandería con pila, lavadora y espacio auxiliar.

La cocina concentra gran parte del carácter del proyecto. El diseño integra el pilar existente dentro de la propia isla, convirtiéndolo en parte del lenguaje arquitectónico y reduciendo su presencia visual. El frontal simétrico en tonos cálidos dialoga con la madera de los muebles altos, generando una atmósfera equilibrada y acogedora. La encimera en acabado Taj Mahal, con caída en cascada tanto en laterales como en la parte posterior de la isla, aporta continuidad material y un volumen muy escultórico al espacio. Este mismo acabado se prolonga hacia el frontal de cocina, reforzando la sensación de unidad visual. La composición continúa hacia una zona de desayunador revestida interiormente en madera, prolongando la calidez del conjunto y creando un rincón doméstico especialmente confortable para el uso diario.

Los baños se plantean desde una estética calmada y envolvente, donde los acabados continuos tipo piedra aportan serenidad y amplitud visual. Los frentes de ducha introducen tonos más suaves y matizados que generan profundidad y movimiento sin romper la armonía general. Los detalles de carpintería y perfilería en oro rosa cepillado incorporan un contrapunto cálido y delicado que eleva el conjunto sin excesos.

En el dormitorio principal, el armario se diseña integrando una zona central destinada a la televisión, evitando perder capacidad de almacenaje y aprovechando además su parte posterior mediante baldas ocultas. El acabado en madera cálida refuerza la continuidad material presente en toda la vivienda y aporta una sensación especialmente acogedora en las zonas más privadas.

Las puertas de mayor altura contribuyen a potenciar la verticalidad y la percepción espacial de la vivienda, mientras que la iluminación juega un papel fundamental en la construcción de la atmósfera interior. Una candileja lineal acompaña el recorrido desde la entrada hasta el espacio abierto de salón, comedor y cocina, unificando visualmente toda la zona de día y generando una luz indirecta cálida y confortable. Este recurso, combinado con la entrada natural de luz y la climatización mediante aire por conductos, permite que la vivienda transmita una sensación constante de bienestar y equilibrio.

El resultado es una casa mucho más luminosa, fluida y conectada, donde cada decisión de diseño contribuye a mejorar la experiencia cotidiana. La amplitud de la zona de día, la claridad de las circulaciones y la manera en que el recorrido se convierte en protagonista transforman por completo la forma de vivir la vivienda. Andrea y Armando cuentan ahora con un hogar pensado para compartir, crecer y disfrutar del día a día con naturalidad, en un espacio cálido, funcional y profundamente habitable.

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