Raúl y Niek transformaron este piso heredado en Málaga Centro para convertirlo en un hogar adaptado a su forma de vivir. La vivienda original contaba con una cocina independiente, un salón separado y un largo pasillo que restaba protagonismo a las estancias principales.
La reforma replantea por completo la distribución con un objetivo claro: reducir al máximo las zonas de paso para crear una vivienda más abierta, luminosa y conectada. La nueva zona de día reúne cocina, comedor y salón en un único espacio donde la isla, acompañada de una mesa integrada, se convierte en el punto de encuentro de la casa.
La continuidad visual es uno de los ejes del proyecto. El pavimento porcelánico de acabado imitación microcemento, una paleta cromática uniforme y el mobiliario a medida aportan una imagen serena y coherente en toda la vivienda. En el dormitorio principal se incorporó un vestidor conectado mediante una puerta de cerrajería diseñada a medida y lacada en el mismo color que las paredes, un recurso que aporta personalidad sin romper la amplitud del espacio.
La iluminación combina escenas directas e indirectas para acompañar los distintos momentos del día, mientras que la climatización por conductos y las nuevas carpinterías mejoran el confort de la vivienda.
El resultado es un hogar contemporáneo donde la distribución, la luz y la continuidad entre espacios transforman por completo la experiencia de habitar la casa, convirtiendo un piso heredado en una vivienda abierta, funcional y pensada para disfrutar del día a día.
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