Alba confió en nuestro equipo para transformar por completo una antigua oficina en pleno centro de Hospitalet de Llobregat en su nuevo hogar. Su principal objetivo era doble: por un lado, recuperar el carácter original del piso, con especial atención a elementos arquitectónicos como la volta catalana, y por otro, lograr una distribución cómoda y eficiente para una vivienda de 58 metros cuadrados. El reto consistía en equilibrar la recuperación del alma del inmueble con una propuesta contemporánea y práctica, adaptada a su forma de vida.
La vivienda se encontraba completamente diáfana, sin apenas compartimentación ni elementos habitables definidos. El único condicionante estructural real eran las paredes centrales que delimitaban el antiguo patio interior, ya clausurado por los anteriores propietarios. Este punto, lejos de ser un obstáculo, se convirtió en una oportunidad para repensar el núcleo de la casa y ganar funcionalidad.
El nuevo planteamiento parte de una zonificación clara y coherente. Al cruzar la puerta de entrada, se accede directamente a una luminosa zona de día que integra cocina, comedor y salón en un solo espacio abierto. El baño, amplio y cuidadosamente diseñado al milímetro, ocupa una posición estratégica creando dos ambientes diferenciados dentro de la misma estancia. La vivienda cuenta además con dos habitaciones conectadas entre sí mediante una puerta corredera, una solución flexible que permite jugar con la privacidad y los usos según las necesidades del momento.
En la cocina, pensada como eje funcional de la vivienda, se optó por una distribución en forma de U con península, que actúa como elemento de transición entre la zona de preparación y el comedor, aportando tanto superficie de trabajo como un gesto de conexión visual y espacial.
El proyecto ha puesto especial cuidado en resolver el almacenaje de forma eficaz y elegante. Se diseñaron armarios a medida en el pasillo de entrada, donde se alojan la lavadora y el termo, y un armario lineal de pared a pared en el dormitorio principal, con iluminación integrada. Las puertas y herrajes en negro aportan una nota sobria y actual, en sintonía con la grifería, mientras que los suelos laminados en tonos claros refuerzan la sensación de amplitud y calidez.
Uno de los grandes valores del proyecto ha sido la rehabilitación de las ventanas originales de madera que dan a la fachada protegida, restaurando también las persianas, y combinándolas con nuevas carpinterías de PVC en el interior, buscando el equilibrio entre respeto patrimonial y confort. La volta catalana, recuperada y puesta en valor, se convierte en el hilo conductor del diseño. A partir de ella, se plantearon soluciones de iluminación indirecta mediante trasdosados y tiras LED que realzan su textura y curvatura, generando una luz ambiental muy agradable. La instalación de climatización por conductos en toda la vivienda garantiza además el confort térmico sin interferir en la estética general.
El resultado es una vivienda cálida, con identidad, diseñada para adaptarse a las rutinas y necesidades de Alba. El espacio ahora ofrece una circulación fluida, una separación clara entre zonas de día y de noche, y una atmósfera serena que combina referencias nórdicas, mediterráneas y bohemias. Un proyecto que celebra la arquitectura original del lugar al tiempo que apuesta por una manera de habitar práctica, actual y profundamente personal.
Suscríbete a nuestra newsletter para estar al día de subvenciones, ventajas y actualizaciones de nuestras guías.