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Cómo convertir una oficina en vivienda

Si estás pensando en convertir una oficina en vivienda no te faltan las razones. No es un secreto para nadie que el precio del alquiler está por las nubes. Además, las dificultades de acceso a una hipoteca pueden convertir nuestro sueño de comprar un piso en una pesadilla.

Convertir una oficina en vivienda puede ser una alternativa eficaz para lograr un espacio habitable de forma más asequible. ¿Esto se puede hacer? ¿Qué trámites legales deberemos llevar a cabo?

Aspectos legales para convertir una oficina en vivienda

A priori, y con la ley en la mano, ningún local u oficina puede servir como vivienda, pues no están preparados para cubrir ese uso residencial. Sin embargo, sí que se puede convertir una oficina en vivienda, tramitando una licencia de cambio de uso en el Ayuntamiento correspondiente.

Proyecto de cambio de uso firmado por un arquitecto

Lo primero que debemos hacer es presentar un proyecto de cambio de uso firmado por un arquitecto, que debe cumplir todas las normativas que se encuentren en vigor en el momento de su presentación.

Considerar el Planeamiento municipal

Para poder llevar a cabo este cambio, la oficina debe encontrarse en una parcela en la que se permita que existan viviendas. En caso de que esto no fuera así, el cambio estaría prohibido por completo. Este varía de acuerdo a cada municipio.

Cómo reformar una oficina para convertirla en vivienda

A la hora de poder reformar una oficina para convertirla en vivienda, debemos tener en cuenta lo que se exige en las normas de habitabilidad. Aunque varían según el municipio, las más importantes suelen ser comunes en todo el territorio.

Requisitos mínimos que debe cumplir una oficina para poder transformarla en vivienda

Existe un número de estancias mínimas. Es decir, a la hora de reformar la oficina deberemos ser capaces de sacar una cocina, un comedor, un dormitorio en el que quepan al menos dos camas y un retrete. Aquí es importante conocer la capacidad que tendrá como vivienda, así como el número de habitantes que vivirán en la misma.

Habitaciones independientes. Si vamos a reformar la oficina en vivienda debemos estar al tanto de que ningún dormitorio debe funcionar como paso a otra estancia de la casa, así como tampoco al retrete.

Ventilación directa al exterior. La pieza habitable debe contar con un hueco no inferior a 1/10 de la superficie de la planta para contar con dicha ventilación, tanto de noche como de día. Si la pieza se ventila con una galería, esta no podrá servir de dormitorio.

Extracción. Esta debe darse mediante campanas de cocina por cubierta. Debe existir espacio y medios suficientes para poder colocarla en la estancia pertinente.

Patios abiertos. Aquellos patios que proporcionen luz y ventilación tanto a cocinas como al retrete deben ser abiertos y no estar cubiertos. Además, deben contar con piso impermeable y un desagüe oportuno para recoger aguas de lluvia, así como un sifón aislador.

Dimensiones mínimas de las habitaciones. A la hora de reformar la oficina y convertirla en vivienda, debemos tener claro el espacio que nos quedará, pues las habitaciones deben contar con unas medidas mínimas para que esta se considere habitable.

Los dormitorios de dos camas deben medir entre 10 y 25 metros cúbicos

Los de una cama deben estar entre los 6 y los 15 metros cúbicos de volumen.

El cuarto de estar debe contar mínimo con 10 metros cuadrados.

La cocina con cinco metros cuadrados. (Si el cuarto de estar y la cocina son una sola pieza, esta deberá ser de, al menos, 14 metros cuadrados).

El baño con 1,5 metros cuadrados.

Esperamos que te hayas hecho una idea de cómo convertir una oficina en una vivienda. Aquí te dejamos algunas ideas sobre cómo reformar un local para convertirlo en un lugar habitable. Y, por supuesto, recuerda que en Cubicup contamos con los mejores profesionales que te ayudarán en todo lo necesario para conseguir que tu proyecto se haga realidad.


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